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DEBUDA
Zen

El estado Zen y sus secretos

estado Zen

En la sociedad occidental el término “Zen” ha entrado con mucha fuerza. Ha ganado popularidad, se ha extendido, y ahora todo el mundo quiere lograr estar en el estado Zen, una práctica muy complicada del budismo.

¿Cuál es la doctrina del estado zen?




Significado del estado zen

¿Qué es el estado zen?

El significado del estado zen puede ser algo ambiguo. En el budismo, el estado Zen consiste en un estado de la conciencia, en el que ser asuma la falsedad de su ego; entendiéndose el ego como cualquier atributo o circunstancia que haga a uno mismo verse como un ente separado del cosmos.

Ante esto, el intentar alcanzar el estando zen consiste en intentar destruir este ego que se alimenta de un deseo. La carencia lleva al deseo, pero dicho deseo al mismo tiempo produce más carencia. Tanto el deseo como la carencia se expresan en una serie de pensamientos a través de un propósito.

¿En qué se diferencia el propósito de un objetivo?

En la práctica zen, propósito y objetivo no tienen el mismo significado. Si te marcas un objetivo, estás buscando alcanzar algo, pero ello no tiene porque suponer que estés corrompiendo tu mente con un deseo innecesario.

En cambio, con el deseo que tienes lo tienes con un propósito, con el fin de cubrir una carencia o una necesidad que, quizás, sea vaga e innecesaria.

Por ello, la práctica del budismo zen propone a sus practicantes anular los propósitos como pensamientos, pero sin llegar a convertir la práctica en un propósito, pues esto sería contradictorio con su propia filosofía.

Es una práctica, ejercida como una disciplina que lleva a objetivos, pero no propone ni busca conseguir algo. Se basa en llegar a una meta, a un estado carente de deseos.




como entrar en estado zen

¿Es posible entrar en estado zen?

¿Te preguntas como entrar en estado zen? Sí, es posible hacerlo en cualquier situación si sabes liberar tu mente de deseos. El ejercicio es muy sencillo: hay que sentarse en la posición del loto, con la mente centrada y la respiración relajada. Los pensamientos invasivos que puedan surgir hay que dejarlos pasar, sin oponerse a ellos.

Cuántas más oposición haya, más pensamientos invasivos aparecerán en tu mente.

Gracias a esto, se consigue un estado sin propósito, en el que no hay ni dese ni carencia. A esto es a lo que se llama el estado zen. Actúa sin aferrarte a los resultados, solo busca cumplir el objetivo y relaja la mente para así llegar a alcanzar el estado zen.